UNALM: conoce al egresado que convierte la basura en abono para tu planta [video]

Renzo Díaz, un joven de 23 años, siempre tuvo claro que quería dedicarse al cuidado y protección del medio ambiente. Su padre un zootecnista y su madre, amante del campo y la agricultura, le enseñaron desde pequeño a valorar la naturaleza, por lo que su destino parece que ya estaba trazado.

La pequeña chacra donde de niño cultivaba la tierra, junto a la crianza de pollos y gallinas, fue la inspiración para que años más tarde elija su carrera profesional. Para él, los test vocacionales no sirvieron de mucho porque en el 1° año de secundaria ya había decidido contundentemente estudiar Ingeniería Ambiental en la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM).

Y cuando ya se encontraba en los primeros ciclos de estudios universitarios, se animó a dictar paralelamente talleres sobre crianza de lombrices y reutilización de productos orgánicos en colegios, municipios, hogares y dónde se requería esta información. 

Todo esto lo motivó a buscar una solución o alternativa frente al problema de los desechos orgánicos y es así como nació hace 3 años Lombri Wasi, nombre en quechua que significa la casa de las lombrices.

Se trata de un proyecto cuya finalidad es reciclar los residuos orgánicos o los desperdicios de alimentos que se generan en casa para transformarlo en abono para las plantas o el jardín, utilizando las lombrices. 

“El proyecto nace ante la necesidad de enseñar a las personas que se puede reciclar la materia orgánica en casa de una manera sencilla y porque básicamente más del 50% de residuos que generamos en el hogar es orgánico. Lombri Wasi busca que las personas vean el gran valor del reciclaje de residuos orgánicos”, precisó este joven bachiller a la agencia Andina

¿Cómo funciona?

Díaz explicó que el sistema de reutilización de material orgánico está diseñado a las familias que viven en casas o departamentos y desean contribuir a la reducción de los gases tóxicos que generan los rellenos sanitarios. 

La iniciativa trabaja con la lombriz roja de california, que degrada desechos como la cáscara de plátano, verduras, restos de comida, etc. obteniéndose de este proceso un fertilizante natural para las plantas o el jardín.

Las lombrices californianas deben ser colocadas en una compostera (recipiente) de 3 niveles de aproximadamente 33 centímetros de largo y ancho cada una. En el primer piso ubicado en la parte inferior se colocarán como mínimo 12 y máximo 350 lombrices sobre la base de un sustrato en la cual se verterán los desechos orgánicos. 

Cuando las lombrices, en el primer nivel, culminan el proceso de degradación de los residuos orgánicos irán en busca de más comida escalando internamente en la caja hacia el siguiente depósito donde se les agregará más desechos de cocina. De esta manera, al llegar al último piso habrán dejado en los niveles inferiores el humus o abono orgánico.

La peculiaridad de estas lombrices es que les agrada vivir en lugares pequeños, poseen una gran capacidad para reproducirse, son sanitizadores naturales y no contraen ni transmiten enfermedades, aseguró Díaz.

“Las lombrices californianas están acostumbradas a vivir en lugares pequeños. Por ejemplo, en cada piso de la compostera pueden entrar más de 300 lombrices y, cuanto más sean, mejor porque se reproducirán rápidamente”, detalló.

Sin embargo, explicó que no todos los residuos le son favorables a estos anélidos. La cáscara de piña o de papaya contienen una enzima que daña los tejidos de las lombrices e incluso puede ocasionarles la muerte, así como las espinas del pescado o las hojas de las alcachofas, por ser puntiagudas. 

Humos o abono natural

El tiempo promedio para obtener el humus de las lombrices dependerá del número de ellas. A menor cantidad, los resultados se verán a largo plazo, pero si se tiene más de 200 de estas especies, el resultado final se verá en pocos meses, señaló.

Por otro lado, subrayó que este sistema no debería generar malos olores siempre y cuando se siga con las indicaciones, tal como controlar la humedad de la tierra y la cantidad de residuos orgánicos que se depositan en las cajas que debe ser proporcional a la cantidad de lombrices que se tiene. 

La ventaja de reciclar los residuos orgánicos en el hogar es que se evita la generación de gases de efecto invernadero en los rellenos sanitarios, que actualmente son un peligroso foco de contaminación ambiental a nivel mundial.

Tener una Lombri Wasi en casa o algún otro tipo de compostera puede fluctuar entre los 80 a 200 soles dependiendo de la cantidad de lombrices y los implementos adicionales que se requiera. 

Alternativas de reciclaje orgánico

El bachiller en Ingeniería Ambiental detalló que existen otras alternativas para reciclar los productos orgánicos en casa, como la utilización del Bokashi, que son bacterias lácticas en polvo o líquido, una manera práctica de obtener abono para el jardín.

Según Díaz, el procedimiento es similar al utilizado con las lombrices, pero en este caso es necesario mezclar o remover el producto semanalmente a fin de oxigenar los residuos y obtener el compost o abono.

“Si no les gusta las lombrices, tenemos como alternativa el Bokashi que son levaduras y bacterias lácticas en polvo. Estas se colocan en una compostera donde previamente se ha puesto un sustrato y encima los residuos de la cocina. El olor es más reducido, pero siempre hay que agregarle aserrín, hojas secas, papel o cartón para equiparar la humedad. Además, semanalmente se mueve la mezcla para oxigenarla, a diferencia de las lombrices porque ellas mismas hacen este proceso de oxigenación de los residuos. Los resultados se pueden obtener en un mes”, mencionó.

Servicio de recojo

Con este proyecto, el joven ingeniero busca crear conciencia del cuidado del medio ambiente y dar a conocer las diferentes opciones que existen para la reutilización de los residuos orgánicos. 

Por ello, también ha creado un servicio de recojo de desechos, pero no solo de alimentos sino también de excrementos de mascotas. Todo esto se almacena en un balde de 20 litros y, cuando se encuentra lleno, la persona puede entregarlo a Lombri Wasi para que ellos lo reciclen. A cambio,  el usuario recibe una cantidad de abono proporcional a sus desperdicios. 

Actualmente, para realizar estos trabajos de reciclaje de residuos orgánicos, la municipalidad de Pachacámac les ha brindado un espacio de 400 m2 con la finalidad de que puedan contribuir con la protección del medio ambiente y a la vez educar a la población a través de charlas y capacitaciones.

El gran sueño de Renzo Díaz es que todas las personas conozcan las diversas opciones que existen en el mercado sobre la reutilización de estos residuos y poder contribuir de alguna manera en la disminución de los gases tóxicos que segregan los rellenos sanitarios en el Perú.

“Mi gran sueño es que todos sepan compostar en casa, que todos tengan una alternativa para dar solución a los residuos orgánicos que producimos en el hogar y convertirnos en agentes de cambio por el bien de nuestro planeta”, enfatizó. 

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